Jeff Bezos financia la investigación de nuevas sustancias. Su objetivo es sustituir al algodón y al poliéster: el camino hacia la producción en masa sigue siendo difícil.
Jeff Bezos está ampliando su financiación climática a la industria de la moda. Según Infobae, el Bezos Earth Fund está invirtiendo 34 millones de dólares en proyectos de investigación que desarrollen nuevas fibras textiles a partir de bacterias, desechos agrícolas y otras fuentes biológicas. El objetivo es crear materiales que requieran menos aceite, sean biodegradables y puedan sustituir a largo plazo al poliéster, la viscosa o el algodón, que consumen mucha agua.
Lo más importante en resumen:
- Se destinarán 34 millones de dólares a nuevas investigaciones en el sector textil.
- La atención se centra en las bacterias, los residuos agrícolas y las fibras de origen biológico.
- La industria de la moda debería volverse menos dependiente del petróleo, el carbón y el plástico.
- Según el fondo, los primeros materiales podrían estar listos para el mercado en un plazo de tres a cinco años.
El jefe de Amazon, Jeff Bezos, invierte en proyectos de conservación de la naturaleza y el clima
Detrás de la iniciativa está el Fondo para la Tierra, liderado por Jeff Bezos y Lauren Sánchez Bezos. Hasta ahora, el fondo se ha centrado principalmente en proyectos climáticos y de conservación de la naturaleza. Ahora la atención se centra en un sector que depende en gran medida de las materias primas fósiles.
El poliéster tiene una base de petróleo, la viscosa puede implicar procesos intensivos en energía y productos químicos. Además, las partículas de microplásticos se liberan de materiales sintéticos y pueden ingresar a los cursos de agua y a las cadenas alimentarias.
Las universidades deberían desarrollar nuevas fibras
Se apoya a equipos de la Universidad de Columbia, la Universidad de California en Berkeley, la Universidad de Clemson y la Fundación Cotton, entre otros. El enfoque de Columbia parece particularmente ambicioso: los investigadores están trabajando en fibras creadas con ayuda de bacterias. Estas bacterias se alimentan de residuos agrícolas. Los residuos podrían transformarse en materia prima para la confección.
Los estándares científicos son altos. Los investigadores no sólo quieren producir un hilo diferente, sino también cambiar la base material de la ropa. Se trata de fibras duraderas, ponibles, cómodas y al mismo tiempo más respetuosas con el medio ambiente. Precisamente por eso muchas ideas textiles sostenibles han fracasado hasta ahora.
Porque hay un largo camino entre el éxito del laboratorio y el negocio de la moda. Las fibras sostenibles suelen ser caras, difíciles de escalar y sólo resultan atractivas para las grandes marcas si las cantidades y la calidad de las entregas son las adecuadas. Los consumidores también suelen optar por productos más baratos. Por ello, los representantes de la industria advierten que las jóvenes empresas de materiales tienen buenas ideas, pero carecen de capital, contactos industriales y capacidad de producción.
Bezos sigue siendo vulnerable
La iniciativa también tiene una dimensión política. Bezos financia innovaciones climáticas, pero sigue siendo el fundador de Amazon, una empresa que es regularmente criticada por su desempeño ambiental debido a la logística, el embalaje y la entrega rápida.
Amazon tiene como objetivo reducir las emisiones por entrega y alcanzar la neutralidad climática para 2040. Los críticos, por otro lado, argumentan que el modelo de negocio en sí debe cuestionarse más.
La propuesta fiscal de Bezos ha causado revuelo recientemente
Ambas iniciativas muestran a Bezos como un emprendedor que aborda públicamente temas relacionados con la reforma social. El objetivo parece ambicioso, pero sigue siendo vulnerable: la propia Amazon es criticada periódicamente por su equilibrio medioambiental y sus condiciones laborales.