Marina Di Modica, de 39 años, desapareció en Turín el 8 de mayo de 1996. Salió de la oficina poco antes de las cinco de la tarde, se detuvo en dos tiendas para hacer compras, regresó a casa y volvió a salir antes de cenar. Desde entonces no hemos sabido nada de ella.
Todo en la casa estaba en orden, pero faltaba una cosa: una caja de sellos que la mujer había encontrado en el ático de la casa de su madre durante una mudanza. En su diario, el 8 de mayo, había una nota: “Cena B. Paolo x F.Bolli”.
Esta nota llevó primero a la familia, luego a los investigadores, a una famosa empresa filatélica, Bolaffi, y luego a un nombre. Sin embargo, las investigaciones se detuvieron después de unos meses. Se reanudaron cinco años después y cuatro años después hubo un juicio. El juicio no terminó hasta 2011, 15 años después de la desaparición de la mujer.
La historia de la desaparición de Marina Di Modica es una historia compleja que gira en torno a esta caja de sellos. Pero también tuvo algo que ver el pasado del hombre que posteriormente fue acusado de asesinato y juzgado. Y unas cuantas radiografías más, la extraña reserva de visita, una cabina telefónica. Y sobre todo la desaparición de otra mujer, Camilla Bini, ocurrida siete años antes que la de Marina Di Modica. Esta mujer, sobre cuya desaparición las investigaciones fueron apresuradas y superficiales, en realidad trabajaba en Bolaffi.