Los miembros del Parlamento británico pidieron al gobierno británico que firme un contrato entre el Servicio Nacional de Salud y la empresa estadounidense Palantir finalizar. Según sus propias declaraciones, temen volverse demasiado dependientes de los proveedores de datos estadounidenses. La creciente presencia de Palantir en el sector público representa “una vulnerabilidad inaceptable”, escribió en un informe la comisión de ciencia, innovación y tecnología del Parlamento.
El comité pidió al Gobierno que utilice una cláusula de salida el próximo año para poner fin al contrato de 330 millones de libras (382 millones de euros) celebrado en 2023.
El Reino Unido debería “perseguir la soberanía tecnológica y promover alternativas nacionales a través de adquisiciones más inteligentes” en áreas críticas del sector público, dijo el parlamentario laborista Chi Onwurah. La comisión dijo que el gobierno debería buscar un proveedor británico alternativo o desarrollar su propio sistema interno.
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