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Se llama “Climasandal” y en su nombre ya encontramos toda la revolución que Geox ha patentado (en todo el mundo) para combatir los veranos abrasadores y mantener los pies frescos. Un modelo para él y dos para ella, la nueva sandalia utiliza nueva tecnología (Ventilated Cushioning System). ¿Como? Con un sistema capaz de generar aire aprovechando el movimiento natural del pie. El resultado es un sistema de ventilación en la suela de la sandalia. Sin sensores, sin baterías, sólo ingeniería aplicada, fruto del trabajo de un equipo de jóvenes, liderados por el director del proyecto Ivano Barbiero. “Les hemos enseñado a mirar la realidad del bienestar, a comprender las necesidades de las personas y a distinguir lo que realmente importa de lo superfluo. Este es el ADN de Geox”, explica Mario Moretti Polegato, fundador y presidente de la empresa, describiendo su último desafío con el mismo espíritu que lo llevó hace treinta años a inventar el “zapato que respira” y a transformar una intuición en una empresa multinacional presente hoy en más de cien países con más de 500 tiendas en todo el mundo.

“Esta idea comenzó con el análisis de las nuevas condiciones climáticas de veranos cada vez más calurosos y prolongados – dice Moretti Polegato – Luego se comprobó la reacción del pie y se analizaron los materiales utilizados en las sandalias hoy en el mercado. Y comprendimos lo importante que era introducir una mejora que refresque el pie. ” ¿Resultado? Una “bomba” –básicamente un cojín blando– colocada debajo del talón, en la suela de la plantilla, que se presiona al caminar. Luego, el aire se canaliza y sale en un flujo en la base de los dedos, donde se han creado microagujeros. El efecto es una sensación de frescor que se renueva con cada paso. Con un detalle: cuanto más rápido caminas, más aire sale. En la práctica, la “ventilación” se adapta al ritmo de marcha de quien lleva el Climasandal “para aprovecharlo al máximo.

Del resultado – explica Moretti Polegato – se diseñó una nueva suela, ultraligera y ultraconfortable, cuyo peso es un 40% menor que el de una suela de sandalia normal”.

Se han producido unos 20.000 pares y ya se han distribuido más de 13.000 (con un precio de entre 99 y 119 euros) para probar el mercado. Pero esto es sólo el comienzo. Piénselo, como señala Moretti Polegato, las sandalias representan el 60 por ciento de las compras de verano, pero nadie pensó nunca en las innovaciones tecnológicas. Hasta ahora.

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