Un informático fue condenado el martes a un año de prisión con un brazalete electrónico por el tribunal judicial de París por gestionar un sitio web que alberga miles de falsificaciones sexuales de celebridades femeninas.
La sentencia iba acompañada de una pena suspendida de un año y una multa de 10.000 euros, confirmaron a la AFP la abogada defensora, Sarah Girand, y un abogado que representa a dos partes civiles, Matthieu Davy. Una sanción menos severa que la solicitada hoy por el fiscal, que había solicitado una pena de prisión de tres años, dos de los cuales fueron suspendidos.
El hombre, originario de Niza, nacido en 1979, fue declarado culpable de haber gestionado un sitio que contenía casi 300.000 fotografías y vídeos, montajes y deepfakes (falsos creados por inteligencia artificial) de carácter sexual.
Muchas personalidades se interesaron
Se desviaron así las imágenes de numerosas personalidades francesas, incluidas las de 13 partes civiles en el caso, entre ellas Brigitte Macron, Audrey Tautou, Ségolène Royal, Christine Lagarde, Anne-Sophie Lapix y Karine Le Marchand.
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Los montajes alojados en el sitio, que no todos fueron realizados por inteligencia artificial, según el condenado, fueron enviados por internautas antes de ser publicados por el informático. “El sitio permitía la navegación por palabras clave que incluían temas como violación, coerción Y degradación », indicó el Departamento de Justicia estadounidense en un comunicado, tras haber denunciado el lugar a las autoridades francesas.
El directivo se benefició de una compensación a través de anuncios publicados en su sitio, cuya audiencia podría alcanzar los 4 millones de visitantes en algunos meses. Detenido a principios de junio y desde entonces en prisión preventiva, el informático admitió los hechos nada más ser puesto bajo custodia policial.
Crímenes de reciente creación
Este hombre, hasta entonces desconocido para el sistema de justicia, habló con calma ante el tribunal el martes. “Debería haber sido consciente del daño que podía haber hecho”, declaró durante la audiencia, asegurando que creía estar actuando “al límite de lo legal”.
Lo peculiar del caso es que este informático que abrió su sitio hace unos veinte años fue procesado por dos delitos recientemente concebidos por el legislador.
Por un lado, fue acusado de explotar una plataforma en línea que permite transacciones ilícitas, delito creado en 2023. Por otro, de difundir un montaje o contenido generado por procesamiento algorítmico de carácter sexual que reproduce la imagen o las palabras de una persona sin su consentimiento, un segundo delito creado en 2024. Por estos cargos, se arriesgaba a recibir hasta tres años de prisión y una multa de 75.000 euros.