Acaba de publicar un estudio titulado Comportamiento de los pasajeros: tendencias y transformacionesdeterminar los factores psicológicos que podrían llevar a los pasajeros a cambiar a Air+Rail. Esta opción es tanto más atractiva cuanto que podría resultar positiva para las aerolíneas, que se enfrentan a persistentes limitaciones de suministro, en particular con retrasos recurrentes en las entregas de aviones.
Un nivel muy alto de membresía.
En detalle, la Cátedra de Viajes, apoyada por la Fundación de la Escuela Nacional de Aviación Civil (Enac), plantea dos preguntas: ¿Cómo podemos incentivar aún más a los pasajeros aéreos europeos a utilizar la intermodalidad para realizar una conexión aérea? ¿Cómo podemos romper la barrera psicológica que todavía bloquea a algunos pasajeros? Para responder, vio el panorama general.
El estudio se realizó en cinco países europeos (Francia, Alemania, España, Italia y Reino Unido) con 2.000 personas. Partimos de una hipótesis de viajes intraeuropeos, con la necesidad de crear una conexión. El estudio muestra que, en general, los acuerdos de transporte aéreo (43%) obtienen ahora un nivel de apoyo comparable al de los acuerdos de transporte aéreo (42%). Esto demuestra que la multimodalidad ya no es un nicho de mercado, sino una expectativa real de los viajeros.
“Nuestra idea inicial es decir: el transporte aéreo sólo tendrá sentido si no hay otro medio de transporte alternativo. El transporte de corta distancia ya se ha trasladado enteramente al ferrocarril, y para la investigación imaginamos un viaje del tipo Florencia-Berlín, que no se puede hacer directamente y para el cual es necesario hacer “tren+avión”, “avión+tren” o “avión+avión”.explica Estelle Malavolti, directora de la Cátedra Travel, profesora de ENAC y responsable del estudio. “La pregunta central del estudio no es si la gente adoptará la intermodalidad para viajar, sino cómo y cuándo”.añade.