El gran incendio que se produjo anoche en Milán en una gran zona de clasificación de mercancías del BRT, frente a una residencia de estudiantes y a unos cientos de metros del campus de Milán, fue controlado en menos de 24 horas. Bovisa de la Escuela Politécnicalo que generó preocupación por la alta columna de humo visible desde toda la capital, al menos hasta el resultado de los primeros análisis que descartaron peligros en el aire. Sin embargo, todavía no se descarta nada respecto de las investigaciones que, por precaución, incluyen la hipótesis criminal más amplia, la del “incendio intencional”.
Esta tarde, los bomberos levantaron sus últimas reservas, definiendo que habían cesado todos los posibles peligros, en particular el relacionado con dos vehículos cargados de bicicletas eléctricas que todavía estaban ardiendo con las primeras luces del alba, con el riesgo de que explotaran algunas baterías. ARPA no registró “valores críticos de contaminantes que puedan controlarse in situ”, mientras que de un muestreador de gran volumen situado en un edificio cercano al almacén de Via Don Minzoni se tomó un primer filtro que se envió al laboratorio para buscar dioxinas, furanos y HAP. Y, con cautela, en un radio de 500 metros del incendio sólo quedan algunas limitaciones, que ahora sólo afectan a posibles actividades al aire libre de adultos y niños. Mauro Caciolai, comandante provincial de los bomberos de Milán, elogió no sólo a los sesenta bomberos que trabajaron toda la noche, sino también a dos trabajadores del BRT que, “exponiéndose a riesgos”, alejaron varios contenedores de las “bocas” del almacén, evitando así que se incendiaran.
En el centro de las conclusiones de la investigación, coordinada por el fiscal Marcello Viola y el fiscal de la DDA Paolo Storari, se encuentra el testimonio de un empleado del almacén, que ha difundido un vídeo en el que podemos ver los primeros momentos del incendio mientras cargaba un camión con destino a Turín. “Escuché un paquete grande caer desde el conducto de una cinta transportadora – dijo – Me di vuelta y vi un estallido de llamas“. El incendio, testificó un empleado, se produjo en un paquete de 10 kilos de 50X30X30 que resultaba cálido al tacto. Sin prestarle mucha atención, lo colocó en la plataforma y giró para recoger otro paquete. Al girar hacia la plataforma, primero vio humo, luego llamas y finalmente escuchó un fuerte ruido, una explosión.
A partir de ahora, las investigaciones de la Fiscalía, que ha abierto una causa por incendio provocado contra desconocidos, tienen como objetivo identificar los restos del paquete y luego proceder a examinarlo. También implica comprobar, además de los perfiles de seguridad dentro del almacén, la presencia o ausencia de una sustancia acelerante, como por ejemplo un líquido inflamable. En las próximas horas, para ello puede ser necesaria la intervención de la NIA, la unidad de investigación de incendios de los bomberos. Sin embargo, los empleados están preocupados por su puesto de trabajo y por eso la CGIL, CISL y UIL han solicitado una reunión urgente con el BRT.
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