La Federación de la Industria Alemana (BDI) advierte sobre los efectos de un giro a la derecha antes de las elecciones estatales previstas para septiembre. “Consideramos fatal la participación del AfD en el gobierno”, declaró la directora general de BDI, Tanja Gönner, a los periódicos de la red editorial alemana (edición del viernes). “El AfD no ofrece una respuesta convincente a los principales desafíos económicos del país. Su camino dificultaría la inversión, crearía incertidumbre y debilitaría la localización en lugar de promover el crecimiento”.
En septiembre se celebrarán elecciones regionales en Sajonia-Anhalt, Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Berlín. En los dos estados del este de Alemania, el AfD es claramente la fuerza más fuerte en las encuestas. En Sajonia-Anhalt el partido espera incluso un gobierno único.
Gönner se refirió en particular a la creciente escasez de mano de obra en Alemania. “En los próximos años, muchas más personas abandonarán el mercado laboral de las que entrarán en él”, dijo a RND. “Por eso no podemos permitirnos el lujo de ahuyentar a los especialistas cualificados del extranjero”.
El marco legal para las condiciones del sitio lo establecen principalmente la Unión Europea y el gobierno federal, explica Gönner. Hay un “Estado constitucional estable a todos los niveles”, subrayó. Al mismo tiempo, sin embargo, los gobiernos estatales determinan el clima local de un lugar.
La Oficina Federal para la Protección de la Constitución ha clasificado al partido federal AfD como caso sospechoso de extremismo de derecha. Varias asociaciones regionales también son consideradas de extrema derecha.