Un verdadero premio gordo. Los agentes de aduanas se incautaron a finales de junio de 2,5 toneladas de resina de cannabis escondidas en cajas metálicas en un contenedor en tránsito en el puerto de Le Havre (Sena Marítimo), una incautación “importante” cuyo valor se estima en unos 20 millones de euros, anunció la aduana el viernes 10 de julio.
“Esta captura es más de seis veces superior al volumen de cannabis incautado en el mar durante todo el año 2025”, durante el cual los funcionarios de aduanas se apoderaron de más de 67 toneladas de cannabis, según un comunicado de prensa.
Lo que dio la noticia a los agentes fue la “ruta atípica” del contenedor: procedente de Senegal, se dirigía a Libia y transportaba “máquinas herramienta”.
Las imágenes obtenidas durante el control con escáner revelaron “anomalías compatibles con la presencia de mercancías escondidas en almacenes especialmente preparados”, continúa el comunicado. Luego, al abrir el contenedor, los agentes de aduanas encontraron máquinas herramienta de dos toneladas cada una, “instaladas en imponentes cajas metálicas” que sospechaban que podían contener depósitos que contenían “elementos sospechosos”, precisa el comunicado.
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Desmontaje debajo del Dodger.
A esto siguieron varias horas de desmantelamiento “con una picadora, en plena ola de calor” para acceder a los almacenes donde se encontraba la droga, con un valor estimado en casi 20,5 millones de euros, según la aduana.
Los servicios recuerdan que “el transportista marítimo (0,6%) es raro en las incautaciones” de cannabis, “transportado principalmente por vía terrestre (74,8%) y postal (15%)”.
A principios de julio, el ministro de Cuentas Públicas, David Amiel, anunció un vasto “plan aduanero” de 419 millones de euros para hacer frente a la “ola” de drogas, en particular la cocaína, prometiendo el reclutamiento e instalación de 25 escáneres adicionales en todo el país para 2030.