Nada detiene el negocio. Después de alcanzar precios estratosféricos con las entradas para el Mundial, la FIFA acaba de inventar una nueva fuente de dinero: la venta de trozos de césped. En la tienda del organismo internacional apareció una pequeña caja que contenía un trozo del lanzamiento final, acompañada de una memoria USB.
“Cada pieza contiene un fragmento original de la icónica superficie de juego de la final, lo que la convierte en una pieza de colección única que celebra uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. La memoria USB acrílica tiene una película de autenticidad y la convierte en una pieza de colección elegante y contemporánea”, explica la FIFA en la descripción del producto.
¿Esto te tienta? Saca tu billetera porque no es barato. Hay que pagar 390 euros, sin incluir gastos de envío, para adquirir este pequeño trozo de césped del estadio MetLife de Nueva York, que mide 6,5 x 6,5 cm. Un souvenir caro pero que podría tener un alto valor simbólico si la selección francesa llegara al final de esta competición. Clasificados para las semifinales gracias a la victoria del jueves contra Marruecos (2-0), los ‘bleus’ están a sólo dos partidos del Grial y de la tercera estrella en su camiseta.