Apple acusa en una demanda al desarrollador ChatGPT Open AI y a dos ex empleados de robar secretos de la empresa. Uno de los dos es Tang Tan, ex diseñador senior de Apple que ahora es jefe de hardware en Open AI. En este rol juega un papel central en el trabajo en un nuevo tipo de dispositivo que la empresa ChatGPT quiere adaptar para su uso con inteligencia artificial.
Open AI también reclutó a Jony Ive, el líder de diseño de Apple desde hace mucho tiempo, quien, entre otras cosas, jugó un papel clave en la configuración de los iPhone y las computadoras portátiles MacBook. Esto puede haber ayudado a que la empresa ChatGPT sea más atractiva para otros empleados de Apple. Tang Tan fue el desertor de mayor rango. Trabajó en Apple durante más de 20 años y fue responsable del diseño del iPhone y del reloj informático Apple Watch antes de seguir adelante.
Apple sospecha que la estrategia OpenAI está detrás
Según la acusación, tras una investigación Apple concluyó que Tan había utilizado indebidamente la información confidencial de la compañía iPhone para beneficiar a Open AI. Entre otras cosas, pidió a los empleados de Apple que llevaran gente de la empresa a entrevistas de trabajo para puestos en Open AI. Apple ve esto como parte de una “estrategia” de IA abierta para obtener información confidencial de la empresa.
Según la compañía, el otro ex empleado de Apple demandado supuestamente accedió a datos confidenciales de su antiguo empleador como empleado de Open AI utilizando una computadora que trajo consigo.
Inicialmente, Open AI no reaccionó a las acusaciones.
Open AI también es el socio de IA de Apple
Apple y Open AI llevan varios años colaborando en el uso de inteligencia artificial en iPhones y otros dispositivos Apple. Los clientes de Apple pueden enviar preguntas generales a ChatGPT que el asistente de voz interno Siri no puede responder. Según informan los medios, hace unos meses Open AI estaba considerando emprender acciones legales contra Apple por presunto incumplimiento de contrato porque esta asociación se había desarrollado peor de lo que esperaba la empresa de inteligencia artificial.