Han pasado más de cuarenta años. Sin embargo, para cumplir la última voluntad de su madre, esta mañana una mujer de Milán Devolvió al municipio de Cabras – en Cerdeña – unos cuarenta kilos de arena de cuarzo, llevados por su familia en la playa de Is Arutas, durante unas vacaciones en los años setenta.
la historia de la niña
Llevaban más de 40 años en su jardín. Ají y pimienta de arena, conservados y utilizados para embellecer el jardín zen de mamá Valeria. Lo cuenta Silvia Ferrari, que ha llegado esta mañana a la playa de Is Arutas junto a su marido para cumplir el último deseo de su madre. Según él, durante unas vacaciones en Cerdeña, la familia decidió tomar arena, subestimando los daños que una acción repetida por miles de visitantes habría causado con el tiempo en una de las costas más preciosas de Cerdeña. Durante décadas esta arena se mantuvo, hasta que la mujer descubrió que sacar la arena es ilegal y representa un daño al ecosistema costero. “Hoy mi madre está aquí con nosotros. Antes de morir”, explicó la niña mientras llevaba los granos al mar, acompañada por el director del Área Marina Massimo Marras. “Me había pedido varias veces que regresara a Cerdeña para devolverle lo que se había llevado”.
La intervención del municipio
Sobre los hechos también intervino el concejal municipal de Medio Ambiente, Carlo Carta. “En nombre de la administración y de la comunidad, quisiera agradecer a la señora Silvia Ferrari por comprender el valor de este gesto”, dijo. “Devolver la arena, incluso después de años, exponiéndose con valentía, reconoce que el patrimonio natural pertenece a todos y que cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de protegerlo”. “Esperamos que esta historia pueda ser un ejemplo para quienes todavía tenemos arena u otros elementos naturales sacados de nuestras playas”, concluye Carta. “En los últimos años, hemos sido testigos de otros episodios de restitución y cada vez representan una señal importante de crecimiento en la conciencia ambiental colectiva”.
© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS