“El petróleo fluye como nunca antes, gracias al extraordinario poder del ejército estadounidense”, dijo Donald Trump en Truth Social el martes 14 de julio. Anunció que abandonará su plan, mencionado la víspera, de imponer un impuesto del 20% a los barcos que pasan por el Estrecho de Ormuz, reemplazando esta idea por acuerdos comerciales con los Estados del Golfo.
“Después de conversaciones muy fructíferas con los líderes de Oriente Medio, he decidido sustituir el impuesto de devolución del 20% impuesto por Estados Unidos por acuerdos comerciales y de inversión que los distintos Estados del Golfo concluirán con Estados Unidos”, continúa en sus redes sociales.
Cree que estas inversiones serán “considerables, pero también extremadamente beneficiosas para ellos y su futuro”.
“UN BLOQUE COMPLETO”
Al elogiar particularmente el trabajo de su Secretario de Defensa, Pete Hegseth, Donald Trump dijo que el Estrecho de Ormuz está abierto a “TODO el tráfico marítimo, excepto Irán, y eso se debe a sus líderes mentirosos, violentos y maliciosos, que están llevando a su país por el camino hacia la DESTRUCCIÓN TOTAL”.
“Por lo tanto, instituiremos un BLOQUEO COMPLETO, pero sólo para los barcos con destino o origen en puertos iraníes o que transporten carga vinculada a Irán”, indica el presidente republicano, añadiendo que Irán “NUNCA” tendrá armas nucleares.
La reanudación de los bombardeos, a una escala sin precedentes desde el alto el fuego de abril, socava los esfuerzos diplomáticos para hacer duradero el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio.
En total, 28 personas han muerto desde que se reanudaron las hostilidades el miércoles, según un recuento de la AFP basado en medios de comunicación iraníes y fuentes oficiales.
Consecuencia del clima belicoso: el precio del barril de Brent, de referencia internacional, sube más de un 4%, hasta casi 87 dólares, un día después de una espectacular subida de más del 9%.