Unos 188 euros brutos al mes y un pago único de 2.448 euros al mes por “atrasos”. Estas son las cifras propuestas a los aproximadamente 430.000 carabineros, policías y militares resultantes del acuerdo celebrado ayer en la Función Pública sobre el contrato 2025/27 para el sector de seguridad y defensa. El acuerdo llega un año y medio después de la firma definitiva de 2022/24, y elimina también el retraso contractual histórico en este sector, aportando a la acumulación de los dos movimientos un mínimo de 200 euros netos al mes (2.600 euros al año) en salarios del personal: naturalmente, para aquellos con mayor cualificación, por ejemplo en la policía, comisarios, comisarios jefe o funciones técnicas y sanitarias correspondientes, las cifras en juego son mayores.
El acuerdo juega una carta concreta sobre la mesa, la seguridad, que promete permanecer en el centro de la agenda política al menos hasta las próximas elecciones, como lo demuestra la vuelta anteayer al Consejo de Ministros del proyecto de ley con las normas llamadas “anti-maranza”. Pero el debate en el Palacio Vidoni no se limitó sólo a las cuestiones contractuales, y el paquete incluyó también la puesta en marcha, en un plazo de 90 días, de una mesa con el Ministerio de Economía sobre cuestiones de seguridad social, con la ambición de sentar las bases de esta “seguridad social dedicada” que demanda fuertemente el sector: si los recursos lo permiten, por supuesto.
“Queremos dar más protección a quienes nos protegen”, resume el ministro de Administraciones Públicas, Paolo Zangrillo, anotando en su cuaderno una nueva renovación contractual que podría enriquecerse el próximo lunes con el acuerdo para el personal de funciones locales, mientras que el martes está prevista una importante reunión sobre los componentes económicos del sector sanitario en Aran. “Dos renovaciones en un año y medio son una señal clara del compromiso de este Gobierno en la cuestión de la renovación de contratos, en particular hacia las aproximadamente 430.000 personas que garantizan cada día la seguridad interior y exterior del país en un momento histórico marcado por una gran complejidad”, desea subrayar el Ministro.
La renovación de contratos y el cuadro de jubilaciones forman parte de un expediente más amplio, que también incluye el plan con 17.591 nuevos ingresos entre Policía (5.319), Carabinieri (5.080), Gdf (3.206), Penitenciaría (2.489) y Bomberos (1.497); y que, por tanto, da también respuesta a la necesidad de reforzar la plantilla, reavivada por la oposición al proyecto de ley de seguridad y que hasta el momento se ha quedado sin respuesta por parte de la policía local, como siempre han destacado estos últimos días los alcaldes.
Pero antes que la política, las respuestas están dirigidas a un sector que, como gran parte de la Autoridad Palestina, se está recuperando de largos años de restricciones estrictas, congelaciones de ingresos y recursos limitados. El descontento que se expresará el sábado durante una manifestación organizada en Roma por cinco sindicatos de la Guardia di Finanza, los Carabinieri, la Aeronáutica, el Ejército y la Marina proviene de este pasado. Esta no es una protesta contra las instituciones, explican, sino un pedido del Estado de mayor protección en materia de pensiones, traslados, organización y reconocimiento profesional.