“Estas decisiones corren el riesgo de socavar las protecciones esenciales de privacidad y seguridad de millones de europeos”, dijo en respuesta el jueves Kent Walker, presidente de asuntos globales de Google.
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El jueves 16 de julio, Bruselas impuso medidas a Google para promover la competencia en los servicios de búsqueda y abrir Android a la inteligencia artificial (IA) desarrollada por sus rivales, a pesar de las fuertes protestas del gigante tecnológico estadounidense.
Como amenazó en abril, la Comisión Europea está pidiendo al grupo que comparta los datos recopilados por su motor de búsqueda Google con servicios de búsqueda competidores de manera controlada. Por otro lado, le exige que conceda a los asistentes de IA desarrollados por terceros acceso a las principales funciones de Android, para ponerlas al mismo nivel que sus propios servicios de IA, como Gemini. Los usuarios de teléfonos y tabletas Android podrán implementar la IA de su elección con un comando de voz y usarla para hacer reservas u obtener información sobre una ubicación visitada recientemente. Bruselas da al gigante tecnológico un año para implementar estos cambios.
“Estas decisiones corren el riesgo de comprometer protecciones esenciales de privacidad y seguridad para millones de europeos”denunció Kent Walker, presidente de asuntos globales de Google, en un comunicado enviado a la AFP. Critica a Bruselas por haber “ignoró amplia evidencia de daño a los usuarios”. “Los asistentes de IA ya utilizan de forma segura las funciones de Android, y los fabricantes de teléfonos desempeñan un papel clave en su validación. Esta decisión de Android amenaza la seguridad del dispositivo al otorgar permisos potentes y sensibles a aplicaciones externas en los dispositivos, sin estas salvaguardas”.argumentó.
Bruselas, por su parte, afirma haber tenido en cuenta estos temores. Google deberá garantizar que los servicios de la competencia que deseen beneficiarse de estas disposiciones no planteen problemas de seguridad. La UE también garantiza que los datos de búsqueda serán totalmente anónimos, preservando la privacidad de los usuarios de Internet. Finalmente, los competidores tendrán que pagar a Google por utilizar sus datos.