De la guía de Mediobanca al súper consultor. Tras perder la dirección de Piazzetta Cuccia, Alberto Nagel (en la foto) deja una sociedad limitada. Se llama Rheingold Partners, se constituyó el 6 de julio ante notario en Roma, pero su sede está en Milán. El capital social se fija en 10 mil euros abonados mediante transferencia bancaria a una cuenta corriente de Bper. El objeto social incluye actividades de asesoramiento en materia de adquisiciones y ventas de empresas, fusiones, concentraciones y reestructuraciones societarias. La sociedad también podrá prestar servicios de obtención de capital de riesgo y crédito, incluidas inversiones en clubes, así como la adquisición, tenencia y gestión de participaciones en otras sociedades o entidades, sin operar para el público ni realizar actividades reservadas a intermediarios financieros autorizados. El único administrador es el propio Nagel, que también posee el 100% del capital. El estatuto, sin embargo, deja la puerta abierta a la entrada de nuevos miembros e inversores, al tiempo que reserva derechos especiales de gobernanza al ex banquero.
La elección del nombre recuerda inevitablemente al Oro del Rin de Wagner, “el Oro del Rin” del que comienza la saga del Anillo del Nibelung. En la mitología wagneriana, el oro es un símbolo de riqueza, poder y responsabilidad.
Pero más que confirmar el significado de la marca, la verdadera prueba será verificar hasta qué punto el prestigio construido durante casi veinte años al frente de Piazzetta Cuccia pertenece realmente a Nagel y hasta qué punto, por el contrario, está vinculado al papel desempeñado en el seno de una de las instituciones más influyentes de las finanzas italianas.