“Cuando tenía 20 años, la píldora era la libertad. Una increíble herramienta de emancipación para la mujer. Me parece que la hemos olvidado un poco”. A sus 76 años, Dominique recuerda la llegada de la anticoncepción hormonal oral como una revolución. Corría el año 1967. “Antes, el miedo a quedar embarazada era constante. Con la pastilla podíamos por fin elegir la vida que queríamos llevar”, recuerda la septuagenaria.
Pero más de cincuenta años después de la ley Neuwirth que autorizó su uso, la píldora ya no es el principal método anticonceptivo. Un nuevo estudio, publicado por Salud Pública de Francia en el Boletín Epidemiológico Semanal, confirma el fin de su medio siglo de dominio, anunciado en 2024 (Encuesta contextual sobre las sexualidades en Francia) para dar paso a la espiral, en su conjunto (hormonal y cobriza). Este último, más propiamente llamado dispositivo intrauterino (DIU), atrae actualmente al 27,9% de los usuarios, frente al 26,6% de la píldora (que, sin embargo, sigue siendo la mayoría entre los más jóvenes).