La cifra de muertos por el doble terremoto que azotó el norte de Venezuela el 24 de junio ascendió a 4.930 el jueves, después de que se anunciaran otros 101 fallecidos.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta interina Delcy Rodríguez, también anunció que los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5, ocurridos con pocos segundos de diferencia, dejaron 16.740 heridos y 17.907 personas sin hogar. Sin embargo, un informe oficial asegura que 21.210 personas viven en campamentos temporales. Muchos otros viven con familiares cuando no están durmiendo en refugios improvisados cerca de sus casas, para evitar saqueos.
Las autoridades no mencionaron el número de desaparecidos. La ONU estima que podría haber hasta 50.000 dos días después de la tragedia. Algunas proyecciones sitúan la cifra más cerca de 10.000.
Proyecto de ley de construcción de viviendas
Oficialmente, 856 edificios fueron afectados por el doble terremoto, 190 de los cuales colapsaron. Un informe de la NASA cifra el número de estructuras dañadas en más de 58.000. Desde el 24 de junio, se han registrado 1.308 réplicas, debilitando aún más las paredes y techos tambaleantes.
En la ciudad de Guarenas, a unos treinta kilómetros de Caracas, sólo se inspeccionaron 21 edificios, de los cuales más de quince resultaron inhabitables. Varios centros comerciales conocidos de la región, incluidos los de reciente construcción, sufrieron importantes daños materiales, al igual que la Iglesia de Nuestra Señora de Copacabana, que fue cerrada debido a los daños.
Lo mismo ocurre en Guatire, a diez kilómetros de Guarenas, donde habrá que demoler edificios cuyas estructuras están demasiado dañadas para ser restauradas.
El parlamento de Venezuela aprobó el martes un proyecto de ley destinado a acelerar la construcción de viviendas tras los terremotos. Se necesitarían 25.000.