ela situación política actual representa una oportunidad histórica para revisar la norma fundamental de la República que es la Constitución del 4 de octubre de 1958. Además de responder a la actual crisis del régimen, que pone en tela de juicio las instituciones del VY República, una nueva Constitución podría ayudar a aliviar las tensiones estructurales que atraviesan el cuerpo social, fragmentado entre tendencias comunitarias, reenfocándolo en la identidad y el universalismo, el individualismo militante y la necesidad de autoridad, la valorización de quienes están en primera línea y la demanda de servicios públicos para todos.
Frente a estos desafíos, a los que se suma en particular una nueva revolución tecnológica, el calentamiento global y la desestabilización del orden mundial multilateral heredado de la Segunda Guerra Mundial, los principales partidos políticos parecen todavía obsesionados con las próximas elecciones presidenciales, perpetuando voluntaria o inconscientemente el mito del hombre providencial.
Desde esta perspectiva, los juristas o los politólogos no pueden sustituir al pueblo francés dictando el contenido de esta futura Constitución; viceversa, nuestra contribución podría ser diseñar y proponer una hoja de ruta que ayude a generar la legitimidad necesaria para el establecimiento de un nuevo contrato social.
Para restaurar la confianza en resolución públicademocracia y política, por lo tanto deberíamos centrarnos en el proceso de desarrollo de este proyecto y en su apropiación por parte de todos, lo que en última instancia ayudaría a mejorar el consenso sobre su aplicación.
Proponer una verdadera descentralización
Para elaborar este nuevo proyecto de Constitución sería prudente utilizar una herramienta probada: las convenciones municipales. Por tanto, el órgano constituyente podría adoptar la forma de una “convención nacional de ciudadanos” encargada de consolidar el trabajo resultante de una red de “convenciones cantonales de ciudadanos”. El Cantón, de hecho, parece ser el nivel subdepartamental más relevante por ser el más cercano a las preocupaciones cotidianas de los ciudadanos, lo que permitiría la participación del mayor número de personas; Recuerde que esta es la circunscripción electoral de los concejales departamentales.
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