Esta es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. Ahmed al-Charaa, el presidente sirio, no fue recibido con elogios en Washington. Su encuentro con Donald Trump no fue objeto de ninguna imagen oficial, porque este hombre, ex figura emergente del yihadismo, ha visto desde hace tiempo que el FBI pone precio a su cabeza. Al final de la reunión se hizo el anuncio: Siria se unirá a la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra el Estado Islámico.