Parma, 1 de diciembre. (Adnkronos) – “Somos una cooperativa agrícola que lleva a cabo la regeneración ambiental y social en una zona semiurbana de Roma”. Alessia Mazzù, nacida en 1990 y miembro de la Cooperativa Agricola Co.r.ag.gio, recibió el Premio Buen Agricultor por transformar 22 hectáreas de terreno público abandonado en un laboratorio para la agricultura regenerativa y la inclusión. “Utilizamos la agricultura para hablar de justicia social, para hacer capacitación, producción, experimentación e inclusión socioprofesional”, explicó.
El premio se invertirá en una intervención estratégica: “Recogeremos agua de lluvia: en tiempos de cambio climático, el agua es un recurso precioso que no se puede desperdiciar”.
Respecto a la sostenibilidad en el sector primario, Mazzù es claro: “Se puede hacer, aunque no es sencillo. Necesitamos una revolución cultural: la agricultura regenerativa requiere confianza en que a largo plazo traerá beneficios a nosotros, los agricultores y al medio ambiente”.