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Los defensores del Tíbet desafían al presidente francés. Mientras Emmanuel Macron inicia una visita de dos días a China, la comunidad tibetana en Francia, la ONG Campaña Internacional por el Tíbet y el presidente del grupo de información sobre el Tíbet en el Senado han escrito dos cartas y un comunicado de prensa al jefe de Estado, según Radio Francia, instándole a ejercer presión sobre la cuestión de las violaciones de los derechos humanos y la política china de represión de las minorías en el Tíbet.

Por ello, la ONG insta a Emmanuel Macron a hacerlo. “Se solicita liberación inmediata e incondicional” por Zhang Yadi, un defensor de los derechos tibetanos arrestado en China en julio y enfrentado hasta 15 años de prisión “incitación al separatismo”. Las asociaciones también mencionan la situación del Panchen Lama, figura del budismo tibetano, secuestrado por la China comunista en 1995 y cuyo destino no se sabe desde entonces. Otro motivo de preocupación: el desarrollo de represas hidroeléctricas en el Tíbet, que provoca “desplazamientos forzados” población mi “Daño ecológico irreversible”.

La presidencia asegura que Emmanuel Macron abordará la cuestión de los derechos humanos en China, prometiendo así “Todos los temas se abordarán en el marco del diálogo entre los dos presidentes”. Al mismo tiempo, durante la reunión entre el presidente francés y su homólogo chino se plantearán otras cuestiones cruciales para Francia y Europa, para defender los intereses franceses y europeos, desde Ucrania hasta el comercio, en un contexto de crecientes disputas con Pekín.

El presidente francés, que se espera alrededor de las 17.00 horas locales (10.00 horas en París) en la capital china, abordará el meollo de la cuestión el jueves con su homólogo Xi Jinping, tras una visita privada a los jardines Qianlong de la Ciudad Prohibida. Los dos líderes también se reunirán el viernes en Chengdu, en la provincia central de Sichuan, para una reunión más informal. “Queremos, y este será el tema del diálogo estratégico con el presidente Xi Jinping, que Europa sea respetada como un gran socio de China”. insistió el Elíseo en vísperas de la visita.

A Emmanuel Macron lo acompañan su esposa Brigitte Macron, seis ministros (Asuntos Exteriores, Economía, Agricultura, Medio Ambiente, Educación Superior, Cultura) y 35 jefes de grandes grupos (Airbus, EDF, Danone, etc.) o más empresas familiares, desde el lujo hasta la agroalimentación.

El tema prioritario es la guerra en Ucrania y por extensión la seguridad del Viejo Continente, mientras se intensifican las conversaciones para intentar poner fin a las hostilidades. Emmanuel Macron volverá a recurrir a Xi Jinping “pesar” sobre Rusia, el socio estratégico de China, para la “convencer” aceptar un alto el fuego. Aunque pide periódicamente conversaciones de paz, China nunca ha condenado a Moscú por invadir Ucrania y reclama neutralidad en este asunto. Occidente también lo acusa de apoyar el esfuerzo bélico de Rusia suministrando componentes para su industria de defensa.

Otro tema central de la visita es el abismal déficit comercial entre Francia y China, que se ha duplicado en diez años hasta alcanzar los 47.000 millones de euros en 2024. China está compensando “exceso de capacidad” de la producción a través de un aumento de sus exportaciones, lo que implica un cierto número de “riesgos geopolíticos”, de “cierre del mercado” Alabama “recesión”, advirtió el martes un asesor del presidente Macron.

En este contexto, París quiere que las empresas chinas inviertan más en Francia y compartan las innovaciones aprendidas en el país. “movilidad sostenible, baterías o fotovoltaica”. El gigante francés del combustible nuclear Orano ha unido fuerzas con la china XTC New Energy para producir materiales críticos en Dunkerque, al norte de Francia. Asimismo, una filial de la china Envision produce baterías para coches eléctricos para el grupo Renault en Douai (norte).

China también está bajo acusación “competencia desleal” hacia Europa subvencionando masivamente su industria. Francia se encuentra así en el punto de mira de Pekín, con una serie de investigaciones sobre sus exportaciones (coñac, productos lácteos, carne de cerdo, etc.) y posibles recargos en juego, por haber apoyado el aumento de los derechos de aduana europeos sobre los coches eléctricos procedentes de China. “Estos temas se discutirán al más alto nivel” durante la visita, certifica la presidencia francesa, juzgando estas investigaciones “inaceptable”.

También se tratará el tema de las tierras raras. “definitivamente abordado” por los dos presidentes, añade, mientras que China, que domina la producción mundial en este sector, controla estrictamente sus exportaciones. Se trata de metales y minerales esenciales para sectores enteros de la economía, en particular la industria del automóvil, las energías renovables y la defensa.

Sin embargo, señal de que las relaciones económicas siguen siendo fluidas, se firmarán varios acuerdos durante la visita, señala el Elíseo, que recuerda, sin más precisiones, el “profundidad de los intercambios en los sectores aeronáutico, energético o agroalimentario”.

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