¿Qué hará el analista de ética de datos? ¿Qué pasa con el ingeniero de infraestructura de contenedores o el analista de datos de rendimiento? Más allá de que generalmente son analistas o ingenieros, es difícil decir en qué consisten estas profesiones. Sin embargo, en el mercado laboral se requieren tres nuevas competencias, con características particularmente delicadas: la primera se refiere a la gestión de los riesgos éticos vinculados al uso de la inteligencia artificial, la segunda está vinculada a la supervisión y al uso de infraestructuras virtualizadas, como los “gemelos digitales”, y la última se refiere a la mejora de los procesos de negocio.
Estos son sólo tres ejemplos de las habilidades necesarias en las nuevas empresas 4.0 o 5.0, según tus deseos. La transformación digital se acelera, pero el capital humano lucha por seguir el ritmo: el informe elaborado por Anitec-Assinform y Talents Venture para 2025 señala el problema. “La Italia de las nuevas competencias: innovación, trabajo y futuro” – tal es el título – pone de relieve una vez más, con datos en la mano, cómo la demanda de profesionales en el sector TIC por parte del mundo empresarial está creciendo mucho más rápido que su disponibilidad real. Esto no es nuevo, pero la aceleración tecnológica plantea un desafío crucial para la economía italiana, y en particular para el sector industrial: adquirir, retener y formar estas habilidades digitales avanzadas sin las cuales no es posible mantener la competitividad del país en los próximos años.
El informe se basa en el censo de anuncios en Linkedin en el ámbito TIC, que superó los 136.000 en 2024, con un crecimiento de casi 90.000 adicionales durante los primeros nueve meses de 2025, lo que confirma una demanda en rápida expansión. Por el contrario, la oferta de graduados con las habilidades tecnológicas adecuadas sigue siendo limitada, no solo en términos cuantitativos sino también cualitativos: quienes ingresan al mercado laboral a menudo no poseen las habilidades digitales que las empresas realmente necesitan. Y es precisamente esta divergencia la que define el desajuste de capacidades, que se ha convertido en uno de los principales factores que frenan el crecimiento.
Nuevas habilidades
Las empresas italianas exigen cada vez más figuras capaces de operar con tecnologías emergentes. Es cierto que las tres habilidades más demandadas son un poco “tradicionales” en el sector digital: desarrollador de software, director de proyectos de TI e ingeniero de software. Pero lo que está surgiendo es la necesidad de capital humano capaz de operar en ecosistemas digitales complejos, gestionar datos y plataformas y contribuir al diseño y gobernanza de soluciones innovadoras.
Así, el auge de la inteligencia artificial comienza a sentirse, con especial atención a la evolución de la IA generativa: la ingeniería rápida se encuentra entre las diez habilidades más dinámicas, con un aumento del 112% en los puestos vacantes. En el ámbito adyacente a los datos, las habilidades relacionadas con la ciencia de datos, la ingeniería de datos y el análisis se vuelven cruciales.