Los satélites espías rusos sobrevuelan Alemania varias veces al día. Cada día se producen “un número de sobrevuelos de dos dígitos”, se lee en la respuesta del gobierno federal a una pequeña pregunta del grupo parlamentario de los Verdes sobre seguridad espacial, a disposición del ZEIT.
Dado que en los últimos cinco años ha aumentado el número de satélites de reconocimiento rusos, “también ha aumentado el número de sobrevuelos sobre Alemania”, escribe en su respuesta el secretario de Estado parlamentario del Ministerio de Defensa, Sebastian Hartmann (SPD). También se han producido “varios casos de perturbaciones de satélites europeos y alemanes” desde 2020.
El gobierno federal se negó a responder a varias preguntas de los miembros del Bundestag. “Responder públicamente a las preguntas permitiría sacar conclusiones directas o indirectas sobre la capacidad de la Bundeswehr para investigar intentos de influencia o espionaje por parte de otros estados”, se lee en la nota. Esto pondría en peligro la “protección de los sistemas espaciales” y las “capacidades de la Bundeswehr”.
Por ejemplo, no se respondieron preguntas sobre la aproximación de los satélites rusos a los occidentales o sobre intentos de interferencia y accidentes causados por láseres. También quedó sin respuesta la pregunta de si los ejercicios de las fuerzas armadas ucranianas en Alemania fueron cancelados porque había indicios de espionaje por parte de satélites rusos.
Estrategia de seguridad espacial
A mediados de noviembre, el gobierno federal aprobó una estrategia de seguridad espacial. Contiene directrices para proteger al país de peligros dentro y desde el espacio. Según las informaciones, sólo el Ministerio Federal de Defensa invertirá en los próximos años alrededor de 35 mil millones de euros en el sector espacial.
“Debemos, y esta es la tarea principal, tener y ampliar la capacidad de disuasión y defensa en el espacio. Y la disuasión también debe ser creíble”, afirmó el ministro de Defensa, Boris Pistorius (SPD), al presentar la estrategia. Rusia y China se han posicionado para influir en otros satélites. “Ya estamos viendo que Rusia, por ejemplo, interrumpe periódicamente la señal GPS en la región del Mar Báltico”, dijo Pistorius.
Las perturbaciones de los satélites pueden tener graves consecuencias para la navegación de aviones y barcos, el reconocimiento militar y muchos servicios cotidianos, por ejemplo en los teléfonos inteligentes.