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Unas cuantas sentencias incendiarias bastan para alimentar las tensiones en vísperas de la huelga general de los metalúrgicos. Génovaprogramado para el jueves 4 de diciembre. “Creo que marcharemos hacia la Prefectura”, declaró el histórico sindicalista de Fiom Franco Grondonaquien atacó contundentemente al ejecutivo, afirmando que la solución propuesta por el gobierno es “Vaselina” y que “las normas europeas son mentiras, Meloni es un gran proeuropeo para unos pocos millones, pero ¿a quién engañan?” Luego, la amenaza explícita: “Si es necesario pelearemos con la policia. No tenemos miedo, por eso acabamos en los periódicos y luego le toca al gobierno decir que ha derrotado a los trabajadores que luchan por defender la fábrica y los puestos de trabajo en Génova. »

De la demanda sindical a la clara declaración de intenciones violentas. Nada nuevo, el panorama de ciertos sectores de la izquierda los ha incluido ahora en su manual básico, pero eso no quita su absoluta gravedad. Especialmente después de todas las situaciones reprobables que hemos presenciado durante innumerables protestas pro-PAL y similares en los últimos años. Y todo esto después de que yo inconveniencia causado a los habitantes de la capital de Liguria por la procesión de ex trabajadores de Ilva que ayer bloquearon el aeropuerto, la A10 y el puente de San Giorgio. Precisamente hoy las autoridades de Génova Cornigliano han facilitado el tráfico en la vía de conexión “Guido Rossa”, que ha sido reabierta en ambos sentidos.

Mientras tanto, continúa la amarga lucha entre el consejo de Liguria y el ejecutivo. El 2 de diciembre, el consejo regional aprobó por unanimidad un orden del día que insta a la administración de Marco Bucci a “pedir al gobierno que retire el ‘tiro corto“para la antigua Ilva y la adopción de un nuevo plan industrial que prevé la intervención pública para salvaguardar la cadena de suministro de acero en las antiguas fábricas de Ilva”. Hoy, durante el turno de preguntas en la Cámara, el Ministro Adolfo Urso abordó el tema, enfatizando que “no hay plan de cierre. De hecho, es exactamente lo contrario”. El responsable del Departamento de Negocios y Made in Italy afirmó que los comisarios extraordinarios han lanzado “un programa extraordinario de mantenimiento para entregar al futuro comprador instalaciones funcionales y seguras con al menos 4 millones de capacidad de producción antes de marzo para permitir la implementación del plan de descarbonización con continuidad del empleo”.

El ministro también reiteró que “en Génova, como en Novi Ligure, la producción continuará. En Génova nadie será despedido. En Novi Ligure, todos permanecerán en el trabajo”, explicando además que “un mantenimiento extraordinario es absolutamente necesario y es consecuencia del estado de total abandono y deterioro en el que han quedado los sistemas ArcelorMital” y que los comisarios “ordenaron modificaciones temporales en las estructuras de producción para realizar intervenciones de mantenimiento en Taranto también para garantizar la máxima seguridad de los trabajadores”. Estos cambios, como señala Urso, no tendrán, sin embargo, efecto ningún efecto sobre el empleo.

Finalmente, el ministro concluyó afirmando que el futuro de Ilva no puede ser una gestión extraordinaria, sino el paso a una entidad que “sea capaz de relanzarla”, con posible intervención del Estado cuando sea necesario para garantizar la continuidad de la producción fabril y el proceso de descarbonización.

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