“He aquí un modelo que me conviene: tengo una nómina, un seguro médico, mis gastos se descuentan en origen… Por supuesto, hay una comisión, pero cuando tenía mi propia empresa todo era más complicado y ya no podía arreglármelas económicamente.”informa Mohamed Kerfalla Camara. Es uno de más de 500 “empresarios dependientes” haberse unido a Incom, una cooperativa de actividad y trabajo (CAE) lanzada este verano por los fundadores de la pequeña aplicación VTC Comin.
En concreto, los conductores siguen siendo independientes, pueden seguir trabajando en múltiples aplicaciones, pero sus ingresos llegan a las arcas del CAE, que los redistribuye en forma de salario. “Muchos conductores quieren seguir siendo autónomos pero con seguridad, una protección social real”observa Mimoun El Alami, que lanzó en 2024 Stairling, el primer CAE del sector, que hoy cuenta con 1.200 conductores.
A lo largo del último año se han lanzado varios CAE VTC que ofrecen una alternativa al estatus de microempresario, autónomo clásico o empleado de un gestor de flotas. Si los CAE cobran una comisión sobre la facturación neta de los conductores, entre el 10 y el 15%, les prometen ganar un salario neto superior al que recibirían como independientes tradicionales. “Si el conductor nos facilita un gran número de informes de gastos profesionales y declara franquicias de kilometraje, puede recuperar el IVA y recibir hasta el 80% de su facturación, en lugar del 55% o 60%”explican Dany El Oubari y Victor Feuillat, cofundadores de Incom.
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