“Esto es verdaderamente el colmo del horror. A los pasajeros les resultó imposible abrir las puertas. No fue el shock del accidente lo que los mató. Se encontraron boca abajo en el agua helada, sin poder salir. No tenían ninguna posibilidad”, afirma Abdelkrim Grini, fiscal de Alès, para quien este “accidente” fatal para Amine, Nahel y Giovanni fue el resultado de una “increíble combinación de circunstancias”.