“Bienvenido papá, te extrañamos”. Con esta pancarta, los hijos de Achille Polonara, jugador de baloncesto que conmovió a todos los aficionados con su lucha contra la leucemia, le dieron la bienvenida a su regreso del hospital Sant’Orsola de Bolonia, donde estaba internado para un trasplante de médula. La historia fue compartida ayer en redes sociales y en televisión por el propio deportista. Un camino difícil, después de un cáncer testicular ya tratado hace años y de una traumática y terrible recaída, ocurrida durante los partidos del pasado verano que dieron el campeonato a su entonces equipo, el Virtus Bolonia. Polonara arriesgó su vida, luego del trasplante de médula por leucemia mieloide aguda, estuvo en coma en las últimas semanas como él mismo dijo y en los últimos días finalmente encontró el abrazo de su familia, sus hijos y su esposa Erika, frente a un plato de tortellini con crema preparado por el chef Bruno Barbieri. Un regreso que supone un alivio y un redescubrimiento de la intimidad familiar, seguido paso a paso por Nicolò De Devitiis del programa de televisión “Le Iene” que contó detalladamente el delicado camino de curación de Polonara. Un testimonio que muchos estaban esperando: el domingo 9 de noviembre, Polonara fue dado de alta definitivamente del hospital, marcando el inicio de una nueva etapa en su camino hacia la recuperación. En el episodio de “Iene” de Italia 1, el reportaje de Alessandra Frigo relató el regreso del campeón a casa y el abrazo con sus hijos, Achille jr. Y la victoria, que le esperaba con alegría, le sorprendió detrás de la puerta. En las redes sociales, la sonrisa de Polonara deslumbra: frente a los tortellini de crema cocinados por Barbieri, en el pasillo del hospital y de camino a casa, con su esposa Erika entre las hojas de un otoño que podría ser la estación del renacimiento de Polonara. Erika también compartió fotografías y testimonios muy tiernos del cariño de sus hijos: “Una vez más lograste hacerme llorar – escribió – pero ya basta, ahora sólo grandes sonrisas”. Todo el mundo desea lo mismo para Aquiles, empezando por el mundo del baloncesto que, en cada partido, no pierde la oportunidad de recordar al jugador con pancartas y canciones en su honor (la última vez con motivo del partido de la Euroliga entre Virtus y Baskonia y entre Virtus y Reggio Emilia). Los pensamientos de Polonara también siempre giran en el baloncesto, después de todo, tiene contrato con el Sassari y ha acostumbrado a todos a “sprints” increíbles.