En el acuerdo de coalición, el gobierno federal preveía una operación de rescate para Alemania como lugar de rodaje. Porque a pesar de un buen año para el cine alemán, a pesar de “Kanu des Manitu” y “Pumuckl”, la industria está en crisis. Está luchando contra la disminución de los pedidos, el aumento de los costos de producción y la reducción de los presupuestos. Además, otros países atraen una tras otra grandes producciones internacionales con atractivos descuentos fiscales, mientras que Alemania se queda atrás. Los estudios cinematográficos ingleses están bien reservados, al igual que los checos, y aunque muchos artistas critican duramente al gobierno nacionalista de derecha húngaro de Viktor Orbán, actualmente se ruedan más películas de Hollywood en Budapest que en Hollywood.