Alejandro Antonicelli, conocido en las redes sociales como “Pectoral”Murió el 6 de diciembre con sólo 26 años después de dos años de luchar contra un osteosarcoma condroblástico, Un raro tumor óseo maligno. El joven culturista e influencer había elegido contar su enfermedad paso a paso a los 159.000 seguidores que lo seguían en Instagram, transformando el viaje terapéutico en una historia pública de coraje, conciencia y solidaridad. En su perfil aparece un mensaje seco y conmovedor: “Hoy, el mundo está un poco más vacío: La cerveza se fue volando, sin dolor.encontrando la paz que merecía”. Así lo anunció la familia, que pidió respeto y discreción en estas horas difíciles, agradeciendo a la comunidad que apoyó a Alessandro con cariño y participación durante dos años.
¿Quién fue Alessandro Antonicelli?
Originario de Cavour, provincia de Turín, Antonicelli ha dedicado su vida al deporte desde pequeño, pasando del fútbol al judo, de la natación al levantamiento de pesas. Después de graduarse en biología, se mudó a Milán para continuar sus estudios en ciencias de los alimentos y nutrición humana en la universidad, mientras abría su propio negocio como entrenador personal. Su nombre artístico, “Pectoral”, se había convertido en una marca de reconocimiento en las redes sociales.
El diagnóstico y la historia a los seguidores.
En 2023 el descubrimiento que cambiará su vida: “El dolor de rodilla y la fatiga crónica que sentía desde hacía más de un año, “Como sospechaba, no tuvieron nada que ver con el entrenamiento”, escribió en las redes sociales. El diagnóstico fue claro: Osteosarcoma condroblástico, una forma muy rara de tumor maligno, “0,2% de la población: dos casos por millón”. A partir de ese día, Alessandro eligió el camino más difícil: hablar de la enfermedad sin filtros, con claridad y positividad. “Ojalá fueran ligamentos o meniscos, pero no es así. Lo único que puedo controlar es cómo decido afrontarlo”, confesó. Y en los meses siguientes documentó las quimioterapias, las intervenciones, las recaídas, siempre con una sonrisa que muchos comentaristas habían calificado de “desarmante”. Cuando en agosto de 2024 el tumor reapareció de forma más agresiva, escribió: “Esta vez el golpe es más duro, pero Sigo luchando. Y lo hago, como siempre, con una sonrisa. »
El proyecto “Que se joda el cáncer”
El último gran gesto de Alessandro llegó apenas tres días antes de su muerte: un vídeo en el que presentaba el proyecto.¡Al diablo con el cáncer! »creado para recaudar fondos para el IInstituto Nacional del Cáncer de Milán. Una gorra con la escritura que él diseñó, símbolo de una lucha que quiso transformar el dolor en ayuda concreta para los demás. “Llevaremos a cabo su proyecto con la misma determinación que él nos enseñó”, escribió la familia. “Esto es lo que el hubiera queridoy esa es la mejor manera de mantenerlo vivo”.
los ultimos dias
En octubre, después de un viaje a Japón, su estado empeoró: “Salí mientras aún caminaba y regresé sin poder mantenerme en pie sin muletas. La enfermedad está fuera de control. »dijo. Y añadió, sin renunciar nunca a la transparencia: “Siempre os mostraré mi vida tal como es, sin filtros. El gimnasio, los viajes, los hospitales, los miedos. Esta es sólo una parte más de mi viaje, quizás la más difícil, pero es la mía”. El 6 de diciembre terminó la batalla. Y la frase elegida para saludarlo resume su legado: “La vida siempre vale la pena vivirla”.