Próximamente llegará al Consejo de Ministros un nuevo decreto de seguridad. Matteo Salvini (en la foto) acelera las medidas a tomar: en primer lugar, la aceleración de los desalojos de viviendas ocupadas, la represión de la reunificación familiar de los inmigrantes y las pandillas infantiles. También se prevé una mejor protección de los agentes de policía. El objetivo de la Liga es “aumentar la protección de los ciudadanos y las fuerzas del orden”. En los próximos días se celebrará una discusión con las otras fuerzas mayoritarias para elaborar un texto común. Salvini indicó que ya ha consultado al ministro del Interior, Matteo Piantedosi. Por tanto, los desalojos están en primer plano. Gracias a una norma contenida en el anterior decreto de seguridad, ya se había acelerado el proceso de devolución de inmuebles ocupados ilegalmente a su legítimo propietario, con rápidos desalojos por parte de la policía, pero limitando la aplicabilidad de la acción únicamente a las primeras viviendas. El objetivo ahora es extender la medida a todas las demás propiedades. También está sobre la mesa la propuesta de la FdI de introducir un procedimiento especial que autorice la intervención del alguacil en caso de desalojo. Estaría gestionado por un nuevo organismo: la Autoridad de Ejecución de Desalojos, que dependería del Ministerio de Justicia y con el que el propietario podría contactar directamente.
En el frente migratorio, uno de los objetivos es restringir la posibilidad de reunificación familiar únicamente a los cónyuges y a los hijos menores. Por tanto, quedan excluidos los hijos adultos y otros miembros de la familia. La Liga también hace campaña a favor del permiso de residencia, cuyos puntos se eliminarían del documento por cada infracción cometida por el extranjero, incluida la repatriación. Otro fenómeno sobre el que la disposición pretende intervenir es el de las pandillas de bebés.
Para las infracciones cometidas por niños de 12 a 14 años, el comisario de policía emite una advertencia a los padres del menor quienes, en los casos más graves, serán sancionados con una multa. También queremos que delitos como el robo y el carterismo sean perseguibles, es decir, sin denunciar a la víctima.