“Sin resignación. Actuamos con total autonomía incluso cuando tomamos una decisión incómoda”. El presidente de la Autoridad, Pasquale Stanzione, elegido entre otros por el Partido Demócrata en 2020, durante el segundo gobierno de Giuseppe Conte, puso fin a las presiones de la oposición, que pide la supresión del Consejo de Garantes de la Privacidad tras el último episodio del Informe. El jurista, un prestigioso académico, rechaza rotundamente la hipótesis planteada por el centroizquierda. “No hay dimisión. Las acusaciones formuladas son infundadas, de hecho nunca ha habido una decisión del Garante por motivos distintos de la aplicación de la ley, con total independencia de criterio”, es el otro empujón. Y nuevamente: “La historia del Garante como subordinado a la mayoría gubernamental es una mistificación”.
En resumen, no hay vuelta atrás, con una paliza de la oposición, que había calificado al Garante de ya no creíble. “Cuando la política puede clamar por la disolución o la dimisión, ya no es creíble”, insiste Stanzione.
Sin embargo, este mismo colegio había sido elegido precisamente tras un acuerdo de la mayoría amarilla-roja del Pd-M5. Un proyecto que siempre ha sido enteramente político. Como en 2020, durante la elección por el Parlamento del actual Garante, que ahora se encuentra en el punto de mira del Informe y de la oposición. El lugar fue recuperado el 14 de julio de 2020, tras una negociación entre el centro izquierda y el centro derecha. Al final, el candidato del Pd Stanzione, un eminente académico que tenía setenta y cinco años en el momento de las elecciones, fue el ganador. De hecho, por reglamento, la presidencia del organismo recae en el miembro de mayor edad. Un punto de inflexión, el del giro hacia Stanzione, se produjo después de que los Hermanos de Italia, que entonces contaban con muchos menos parlamentarios gracias al 4,3% obtenido en las elecciones políticas de 2018, intentaran hacer avanzar la candidatura del actual presidente del Senado, Ignazio La Russa, nacido en 1947, sólo dos años más joven que el entonces elegido. Después de evitar la presidencia de centroderecha, el M5 nominó a Guido Scorza – que ayer, antes de la entrevista con Stazione, había dicho que su dimisión era una posibilidad sobre la mesa – mientras que Agostino Ghiglia fue elegido posteriormente para la FdI. Para completar el cuadro, Ginevra Cerrina Ferroni, quien se convierte en vicepresidenta de la Autoridad, en la Liga.
Pero, a lo largo de la historia, la presidencia del Garante siempre ha sido prerrogativa de personalidades de la zona progresista.
Empezando por el jurista Stefano Rodotà, elegido en 1997 durante el primer gobierno encabezado por Romano Prodi. Luego le llegó el turno a Francesco Pizzetti, entrenador y ex asesor del primer ministro Prodi. Luego Antonello Soro, elegido garante en 2012 y hasta 2009 líder del grupo PD en la Cámara.