El anuncio fue sorprendente. La semana pasada Paul Pogba anunció una gran noticia: se convirtió en embajador y accionista del Al Haboob Camel Racing Team, un equipo saudí involucrado en las carreras de camellos. Una elección sorprendente y un tanto divertida, que sin embargo no hizo reír a la asociación de derechos de los animales PETA.
En una carta pública dirigida al centrocampista monegasco, la ONG quiso “llamar la atención sobre las realidades particularmente crueles que se esconden detrás de la industria” de las carreras de camellos. Menciona en particular el “sufrimiento de los animales sensibles” que “soportan una vida cotidiana muy alejada de la imagen tradicional o glamorosa que a veces podemos dar de ellos”.
“Arrancados temprano de sus madres o domesticados demasiado pronto, los camellos jóvenes son sometidos a métodos de entrenamiento coercitivos diseñados para hacerlos dóciles y eficientes”, confiesa Isabelle Goetz, directora de relaciones públicas de PETA. Sufren lesiones frecuentes: articulaciones sobrecargadas, accidentes al correr, infecciones, deshidratación, estrés constante. Su vida está marcada por limitaciones y sus carreras a menudo terminan en abandono, venta o muerte cuando ya no aportan nada. »
La asociación ya ha imaginado una alternativa: la equitación amateur, una disciplina en la que los participantes montan palos con cabeza de caballo para participar en eventos. “Espectacular, creativo y, sobre todo, sin camellos, caballos ni animales. Es una inversión que combinaría perfectamente originalidad y respeto por la vida”, sonríe Isabelle Goetz. Una llamada a la que Paul Pogba aún no ha respondido.