Imagoeconomica_611129-U22811614087WxZ-1440x752@IlSole24Ore-Web.jpg

Después de horas de negociaciones entre los Veintisiete, el acuerdo sobre el préstamo a Ucrania se alcanzó de la noche a la mañana: Kiev dispondrá de 90 mil millones de euros para cubrir las necesidades financieras de 2026 y 2027, un préstamo europeo sin intereses que sólo será reembolsado después de que Rusia haya pagado los daños causados ​​por la guerra. Será una deuda conjunta basada en recursos presupuestarios de la UE y que no utilizará liquidez de los activos del banco central ruso en poder de entidades financieras de la UE y principalmente de Euroclear, una empresa belga pero importante para las finanzas globales. Esta opción fue descartada principalmente debido a la oposición de Bélgica, que correría con la mayor parte de los riesgos legales y financieros de esta operación sin precedentes. En consecuencia, hay grandes riesgos para otros Estados que deberían ofrecer garantías de que Bélgica no se quedará sola. Italia también mantuvo hasta el final sus dudas y reservas iniciales.

No se trata simplemente de un caso ante el Tribunal de Arbitraje de Moscú contra el fondo belga de euroclaro, donde se guardan casi todos los activos rusos, congelados por tiempo indefinido hace unos días por la Unión Europea. En vísperas de la cumbre de la UE, el Banco Central de Rusia anunció que actuaría de la misma manera hacia “Bancos europeos” por “bloqueo o uso ilegal de sus activos”.

Capital solicitado con intereses

Según el Banco de Rusia, los bancos europeos están utilizando estos miles de millones (alrededor de 210) ilegalmente. Para ello se exige la devolución del capital con los intereses y beneficios generados durante estos tres años de sanciones.

Activos italianos y europeos en peligro

Si los Veintisiete hubieran decidido centrarse en los activos rusos para financiar a Ucrania, algunos países habrían afrontado consecuencias económicas. Según la agencia Ria Novosti, los activos de los países de la Unión Europea en Rusia que habrían estado expuestos a represalias equivalen a al menos 238 mil millones de dólares, que ascienden a 285 con los de los demás países del G7, además de Australia, Noruega y Suiza.

Los italianos podrían haber variado entre 15 y 19 mil millones de eurossegún estimaciones de la comunidad empresarial italiana local.

Referencia

About The Author