Jornada de negociaciones en Florida, donde el enviado del Kremlin, Kiril Dimitriev, se dirige a las negociaciones sobre Ucrania con Estados Unidos. Una misión diplomática que llega un día después de la rueda de prensa de fin de año del presidente Vladimir Putin, que atacó sin reservas a la Unión Europea – utilizando una vez más el término “cerdos” para describir a los líderes de los 27 – y que subrayó su deseo de poner fin pacíficamente a la guerra, garantizando al mismo tiempo que Rusia alcanzaría sus objetivos también por medios militares, en caso de fracaso de las negociaciones.