un daño de más de doscientos mil euros –precisamente 202.817- para “eluso distorsionado del puesto ocupado” y el “prejuicio en la imagen del Consejo en términos de honorable“Es la compensación máxima que el Consejo Superior del Poder Judicial prepárate para preguntar Lucas Palamarael exfiscal que fue miembro del organismo entre 2014 y 2018 y apartado del sistema judicial tras el escándalo de nombramientos de 2019. Incluso si el nombre de Palamara está en el centro de la campaña de referéndum sobre la justicia -utilizada por el Frente Sí como espantapájaros contra la marea de vestidos-, el Comité Presidencial del CSM decidió llevarla ante el juez civil: la resolución propuesta, en el orden del día de la última sesión, da cuenta plenamente de una opinión de la oficina de investigación según el cual el caso tuvo un “notoriedad excepcional» y “continúa, incluso ahora, debilitar seriamente“el prestigio del organismo y de todo el poder judicial. Por este motivo, según expertos del Palacio Bachelet, el daño a la reputación debe estimarse en “una suma básica nada menos que cien mil euros“, si bien esto equivale a 102.817€ el “a funcionalidad y otros buen desempeño de la institución“causado por el abuso de la función de ex asesor. Durante su mandato, de hecho, el ex rey de las corrientes persiguió sus objetivos privados en lugar del interés público, por ejemplo, poniendo su papel a disposición de “ajustar» los litigios de algunos empresarios a cambio de diversas ventajas (en particular, estancias remuneradas y participación, en calidad de socio oculto, en los beneficios de un club de playa de Cerdeña).
El Consejo -a pesar de cierta resistencia interna- ya se había convertido en parte civil en los dos procesos penales de Palamara, ambos concluidos por negociaciones de declaración de culpabilidad Para tráfico de influencias (el cargo original era corrupción) por una pena total de un año y cuatro meses de prisión. Sin embargo, el laudo del acuerdo de culpabilidad no expresa, por su naturaleza, su opinión sobre la indemnización por daños y perjuicios: el organismo autónomo deberá, por tanto, intentar obtenerla en un juicio separado. Mientras tanto, en realidad, el ex magistrado se encontraba siendo juzgado por daño al tesoro frente al Tribunal de Cuentasdel que salió con el procedimiento abreviado pagando 64.500 euros al Ministerio de Justicia y la misma suma al CSM, por un total de 129 mil euros. Según la Oficina de Estudios del Palacio Bachelet, esto no excluye, sin embargo, solicitar una indemnización adicional, para llegar (“deduciendo lo ya obtenido”) a la totalidad del daño cuantificado por la Fiscalía del Tribunal de Cuentas, que asciende a 515.000 euros, la mitad de los cuales correspondía al CSM. La opinión también juzga “excesivamente reduccionista“la cuantificación del daño a la imagen realizada por los fiscales contables, quienes lo estimaron en aproximadamente 66 mil euros: el escándalo de 2019, leemos, tiene efectos”siempre actualizado por su capacidad para resistir el oscurecimiento de la memoria” y ha “determinado un efecto de descrédito y un sentimiento de desconfianza de los ciudadanos hacia el cuerpo”. Por tanto, la solicitud debe incrementarse hasta al menos cien mil euros.
La resolución fue aprobada pospuesto en la próxima sesión a petición del vicepresidente del MSC Fabio Pinelliactualizar el dictamen de la Oficina de Investigación teniendo en cuenta un escrito presentado por los abogados de Palamara en vísperas de la discusión. Es probable que algunos funcionarios electos, particularmente entre los laicos de centro derecha, opten por abstenerse o votar en contra, considerando excesiva la nueva exigencia de indemnización por daños y perjuicios: la propuesta, sin embargo, debería adoptarse sin dificultad.