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A esto se le llama “tercero de confianza” en lenguaje diplomático. Alemania será, pues, el “tercero de confianza” que hizo posible la liberación del escritor Boualem Sansal, indultado el miércoles 12 de noviembre por el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune, y luego transportado por la tarde a Berlín, donde será tratado.

La mediación proporcionada en este asunto por el jefe de Estado alemán, Frank-Walter Steinmeier, habrá permitido resolver una de las – numerosas – disputas que desde hace quince meses hunden las relaciones entre París y Argel en una crisis violenta.

Para recoger a Boualem Sansal en Argel, la presidencia federal alemana envió un avión gubernamental en el que se encontraba el asesor de Asuntos Exteriores de Steinmeier, Wolfgang Dold. Tan pronto como se anunció la liberación del escritor, Emmanuel Macron llamó por teléfono a su homólogo al otro lado del Rin. “para expresárselo (su) “Profundo agradecimiento por los buenos oficios de Alemania”.

La iniciativa de mediación provino únicamente de Alemania, en ella insistieron fuentes francesas y alemanas y desembocó en un diálogo con Argelia que “comenzó hace varios meses”según la presidencia federal. Podría ser adecuado para Francia, que busca el “tercero de confianza” adecuado para ayudar a resolver la estafa.

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