Después de que un niño se cayera de un remonte en Todtnau (distrito de Lörrach), el acusado negó los cargos ante el tribunal. La fiscalía de Waldshut-Tiengen acusa al empleado de Herzogenhornbahn de lesiones corporales negligentes y de que el niño sufrió daños debido a su descuido. La caída podría haberse evitado apagando rápidamente el ascensor.
El propio demandado afirmó que en la zona de entrada no le resultó evidente que el niño no hubiera podido sentarse correctamente en el asiento. Junto a la niña, dos mujeres se sentaron en la misma silla. Sólo vio que uno de ellos ya tenía la mano en la barra de seguridad, que tuvo que bajar para el viaje. Por eso no vio motivo para detener el ascensor.
Juez: “La mitad del niño mira hacia afuera”
La jueza Ulrike Götz afirmó que las imágenes del sistema de vigilancia mostraban que la silla afectada se encontraba en el campo visual del acusado. También quedó claro que el niño de ocho años no podía sentarse bien en el ascensor en ese momento: “La mitad del niño mira hacia afuera”. Inicialmente no estaba claro si se podría esperar un veredicto más tarde ese día.
Una de las dos mujeres sentadas en el sillón había intentado en vano levantar a la niña. Finalmente cayó unos seis metros. Según los padres, el niño estuvo tres días internado en el hospital por contusiones.
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