En general, el Instituto Ifo constató que el ambiente en el sector del automóvil está mejorando. Cada vez menos empresas se quejan de la falta de pedidos, las expectativas de exportación mejoran y la demanda aumenta. Entonces la situación es peor que las perspectivas. La industria armamentística, como gran beneficiaria de los planes de inversión gubernamentales –que nunca se necesiten tanques, drones y fragatas– entra en las fábricas infrautilizadas de los fabricantes de automóviles, contrata empleados y produce.
Teniendo en cuenta lo que el gobierno estadounidense pretende hacer con él, un sector en Europa todavía está temblando: el sector farmacéutico. La industria exporta una cuarta parte de sus productos a Estados Unidos. Actualmente el negocio está en pleno apogeo, ya que se están realizando muchos pedidos debido al temor de que el presidente estadounidense Trump aplique medidas aduaneras también aquí. Efectos de avance clásicos que faltarán más adelante. Ya están sobre la mesa aranceles del 15%.
Más de 100 días después del acuerdo, existe un gran descontento en el sector. Todavía queda mucho por hacer, desde los precios de la electricidad industrial hasta la reducción de la burocracia. De lo contrario, el estado de ánimo en el mercado de valores podría cambiar completamente.