Con 5.660 misiles y drones, los ataques nocturnos rusos contra Ucrania aumentaron en noviembre
Rusia lanzó en noviembre más misiles y drones en ataques nocturnos contra Ucrania que el mes anterior, según un análisis de datos ucranianos realizado por la Agence France-Presse (AFP).
Las fuerzas rusas lanzaron un total de 5.660 misiles de largo alcance y drones contra el país en noviembre, un aumento del 2% respecto a octubre, según una recopilación de datos proporcionada diariamente por la Fuerza Aérea de Ucrania. Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia envió 5.445 drones de largo alcance y 215 misiles a Ucrania en noviembre, un aumento del 3% en el número de drones y una disminución del 2% en el número de misiles en comparación con el mes anterior.
En octubre, las fuerzas rusas dispararon 270 misiles contra el país, un aumento del 46% con respecto a septiembre y un récord desde que la fuerza aérea ucraniana comenzó a publicar sus informes diarios a principios de 2023. Los ataques rusos han sumido a decenas de miles de personas en la oscuridad. Moscú tiene como objetivo la red eléctrica de Ucrania por cuarto invierno consecutivo. “Se trata de una presión grave, no sólo psicológica sino también física, ejercida sobre nuestra población, con el único objetivo de doblegar a los ucranianos”Así lo afirmó el lunes el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyj. Como en inviernos anteriores, se implementaron cortes rotativos de energía en todas las regiones del país, incluida Kiev, para aliviar la escasez de electricidad.
Estos bombardeos continúan sin cesar mientras, al mismo tiempo, Washington negocia con Kiev y Moscú para encontrar un acuerdo que detenga la guerra desencadenada por la invasión rusa a gran escala en 2022.
En represalia, Kiev lleva a cabo ataques contra refinerías y depósitos de petróleo rusos en un intento de agotar los ingresos de los hidrocarburos, que financian el esfuerzo bélico del Kremlin. Los ataques ucranianos tienen como objetivo debilitar la capacidad de Rusia para continuar sus operaciones militares, al tiempo que envían un mensaje de resiliencia a la población ucraniana. A pesar de los cortes de energía y las difíciles condiciones invernales, los residentes continúan adaptándose y organizando redes de solidaridad para hacer frente a la escasez.
Las autoridades ucranianas piden cada vez más apoyo a la comunidad internacional, especialmente en materia de defensa aérea y ayuda humanitaria. Las conversaciones diplomáticas continúan, pero la situación sobre el terreno sigue siendo tensa, con mayores riesgos para los civiles y una infraestructura cada vez más frágil.