Mientras Francia se limita a revivir la idea de volver al servicio militar, Alemania lo discute desde hace más de un año. El Bundestag debía formalizar la reinstalación el viernes 5 de diciembre con una votación final.
El proyecto, que apareció de diferentes formas en el programa de los principales partidos gubernamentales para las elecciones legislativas del 23 de febrero, sigue suscitando sin embargo reticencias en el país. En varias ciudades alemanas se organizan los viernes “huelgas escolares”, en el formato “Viernes para el futuro”, tomado del movimiento por la protección del clima. Los organizadores se oponen a lo que consideran un retorno al servicio militar obligatorio, mientras que el proyecto de ley presentado al Bundestag prevé, como en Francia, sólo el servicio voluntario. Al menos inicialmente.
Al final de un animado debate en el seno de la coalición gubernamental, entre los conservadores (CDU-CSU) partidarios del servicio obligatorio y los socialdemócratas (SPD) que no quieren oír hablar de ello, ha surgido un compromiso minimalista: el servicio militar seguirá siendo voluntario. Pero permitirá realizar un censo de toda la población elegible, que el país ya no contaba. A partir de enero de 2026, los jóvenes alemanes, hombres y mujeres nacidos en 2008, recibirán un cuestionario de la Bundeswehr que sólo los hombres deberán responder. Para que esto se extienda a las mujeres, es necesaria una revisión constitucional.
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