Alemania se considera una nación de inventores e inventores. Después de todo, inventos revolucionarios como el motor diésel, el archivo MP3 y el filtro de café vinieron todos del país. Pero la imagen de Alemania ha sufrido recientemente un duro golpe: recién en septiembre de 2025 Alemania cayó del top ten del ranking de innovación de las Naciones Unidas, que evalúa a cada país en función de su capacidad de innovación. El canciller Friedrich Merz dijo en un discurso en octubre de 2025 que Alemania “ya no es tan innovadora” como podría ser. ¿Entonces la inventiva se está desvaneciendo? Nuevos datos de la Oficina Europea de Patentes pintan un panorama mixto.