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París opta por la firmeza hacia Pekín. las declaraciones de Emanuel Macron sobre el posible recurso a Deberes europeos llegan en un contexto internacional ya plagado de tensiones comerciales.

Según la prensa internacional, el presidente francés planteó la cuestión de Déficit comercial europeo directamente en conversaciones con el presidente Xi Jinpingdescribiéndolo como un Un desequilibrio “insostenible” en el mediano plazo. El déficit entre la Unión Europea y China continúa ampliándose, impulsado por el aumento de las exportaciones chinas al mercado europeo, particularmente en sectores industriales de alto valor estratégico.

Macron reiteró que Europa ya no puede limitarse a registrar el problema sin respuestas concretas. La advertencia de un posible “medidas fuertes» en los próximos meses, informa el periódico Los ecosLos observadores lo interpretan como un mensaje político dirigido no sólo a Pekín, sino también a sus socios europeos, llamados a apoyar una línea más asertiva en el plano comercial. EL Tiempos financierosdestaca cómo París está tratando de fortalecer el frente europeo en cuestiones como la competencia industrial y el impacto de Subsidios estatales chinos.

El déficit comercial de Francia con China se ha duplicado en la última década, alcanzando 47 mil millones de euros en 2024. Durante el mismo período, las inversiones francesas en China cuadriplicaron las inversiones chinas en Francia. Por lo tanto, París está pidiendo a Beijing que recalibra sus relaciones comerciales y de inversión con la UE. “Estamos en la última parada antes de una crisis“, advirtió un funcionario francés. “Si no cambiamos de rumbo, empeoraremos la fragmentación global“, añadió, sugiriendo que París considere “medidas de proteccion“.

En reuniones en Beijing, Macron insistió en la necesidad de una mayor reciprocidad en el acceso a los mercados y llamó a China a reequilibrar su modelo económico, centrándose más en el consumo interno y menos en las exportaciones. Un mensaje que retoma posiciones ya expresadas por la Comisión Europea, involucrada desde hace meses en investigaciones sobre posibles prácticas de competencia desleal, particularmente en el sector. coches electricos y de tecnologías verdes. Macron, acompañado durante su viaje por unos cuarenta líderes empresariales franceses, pidió a China que transferir tecnologías en Francia en sectores como la tecnología limpia y las baterías, un crudo recordatorio del cambiante equilibrio de poder en sectores industriales cruciales. El presidente francés también defendió las investigaciones comerciales de la UE sobre vehículos eléctricos chinos, diciendo que el sindicato estaba adoptando un enfoque empresa por empresa.

La prensa internacional destaca también que la visita no dio lugar a ningún anuncio comercial importante, señal de un clima más cauteloso comparado con el pasado. Esto refuerza la idea de que la relación económica entre Europa y China está entrando en una fase más compleja, en la que el diálogo sigue abierto pero condicionado por demandas políticas cada vez más explícitas.

Desde el punto de vista de Pekín, la respuesta oficial sigue siendo cautelosa: las autoridades chinas siguen defendiendo el principio del libre comercio y advirtiendo contra el proteccionismo, sin proponer compromisos concretos para reequilibrar el déficit. Una actitud que, según varios analistas, podría llevar a Bruselas a traducir las amenazas en herramientas concretas a partir del próximo año.

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