Los expertos no han encontrado razones suficientes para clasificar las dietas vegetarianas o veganas por sí solas como perjudiciales durante el tratamiento del cáncer. Sin embargo, según los conocimientos actuales, no se puede decir si el rechazo de los alimentos de origen animal puede tener un efecto positivo en la progresión del cáncer.
Por lo tanto, las nuevas directrices no recomiendan una dieta vegetariana o vegana para el cáncer, ni a favor ni en contra. Sin embargo, si aún quieres probarlos (o ya eres vegetariano o vegano y te gustaría seguir haciéndolo después de un diagnóstico de cáncer), debes planificar bien tu dieta. Además de un aporte energético suficiente, se debe garantizar el aporte de proteínas, vitamina B12, calcio, vitamina D, hierro, zinc, ácidos grasos omega 3 y yodo.