Una hora antes de Praga
Aquí puede encontrar seguros de vida del Grupo VW
Actualizado el 4 de abril de 2026 – 4:07 amTiempo de lectura: 2 minutos

En Mladá Boleslav, a una hora de Praga, Skoda anula las antiguas leyes del sector. El secreto del éxito: un pragmatismo que no se detiene ni siquiera ante la muerte. Aquí un cementerio se convierte en un signo de la crisis del automóvil.
En Wolfsburgo reina la preocupación, en Ingolstadt las esperanzas disminuyen. Pero a una hora en coche de Praga, Skoda muestra a su empresa matriz cómo la transformación puede tener éxito. Mientras la principal marca VW lucha contra costes elevados y estructuras complejas, la filial checa logra resultados récord. Su secreto es un pragmatismo radical que ni siquiera se detiene en las tumbas.
En Mladá Boleslav, sede de Skoda, las líneas de montaje discurren justo al lado de un cementerio. Cuando Skoda necesitó espacio para el Octavia en 1995, los diseñadores no se detuvieron en la línea de meta. Construyeron un nuevo muro del cementerio y las obras se desarrollaron justo al lado de él. Este impulso intransigente todavía define la marca en la actualidad.
Mientras el jefe de VW, Oliver Blume, modera los programas de ahorro en Alemania, el jefe de Skoda, Klaus Zellmer, presenta un balance sólido: 30.100 millones de euros en ventas en 2025 y un retorno operativo del 8,3%. Valores con los que la principal marca VW sólo puede soñar: entre el 2 y el 4%. Skoda ya no es un apéndice. Skoda es la columna vertebral financiera de la empresa global.
El éxito de Skoda sigue una lógica simple pero estricta:
En la arquitectura de la marca Volkswagen, Skoda actúa ahora como un escudo protector. Mientras Porsche lidia con la crisis del lujo, Audi sufre el debilitamiento de su negocio chino. Skoda, por otro lado, satisface la demanda estable de movilidad asequible. Y reacciona con flexibilidad ante los contratiempos: la marca compensó casi por completo la caída en China (menos el 95% de las ventas) mediante la expansión en India y Vietnam.
La sede central de Wolfsburgo ha intentado varias veces frenar la exitosa filial, por ejemplo mediante mayores tarifas por la tecnología o cediendo plataformas más antiguas. Pero esos tiempos ya pasaron. En esta dura transformación, Skoda ya no es un apéndice, sino el seguro de vida de la empresa. Quien hoy frene a los checos debilitará a toda la empresa.