La ira de la izquierda radical de Turín contra el alcalde y la administración de Turín no ha disminuido, “culpable” de haber eliminado de la lista de bienes comunes de la ciudad el edificio de Corso Regina Margherita 47 que albergó durante treinta años el centro social Askatasuna. El título del comunicado del secretario provincial de la Refundación Comunista, Paolo Ferrero, no es pequeño: “El comportamiento del ayuntamiento de Turín es vergonzoso: ¡servidores del gobierno Meloni!”. “La decisión de cerrar administrativamente el expediente relativo a la expulsión de Askatasuna como si se tratara de una práctica burocrática es un signo claro de total subordinación al gobierno de Giorgia Meloni.
Esperábamos que el alcalde se opusiera al desalojo, esperábamos que al menos mantuviera abierto un espacio de diálogo y aquí estamos con el cierre notarial del asunto mediante una resolución rápida del consejo”, continúa Ferrero en la nota. “La realidad de este consejo municipal es negativa pero además de los hechos, los símbolos también cuentan y esta resolución representa un símbolo de servidumbre al gobierno de Meloni incluso peor que los hechos: ¡vergüenza!”, concluye el compañero secretario.
Y mientras tanto, esta tarde, en el Circolo di Barriera de Milán “Di Vittorio – Lenin” vía Baltea Rifondazione se cita para el aperitivo autofinanciado “Askatasuna, treinta años de historia. Lugar de generación de sueños, deseos, culturas, prácticas”.