por nuestro corresponsal Marco Masciaga
NUEVA DELHI – Poco antes del amanecer del domingo, el gobierno paquistaní anunció que había llevado a cabo redadas en territorio afgano contra “siete escondites terroristas y campos de entrenamiento”. Estos ataques, lanzados durante la noche del sábado al domingo, representan una nueva escalada en las relaciones cada vez más tensas entre Islamabad y Kabul, y se producen después de que Pakistán fuera golpeado varias veces por ataques suicidas en los últimos días.