Un carguero turco vinculado a intereses rusos resultó gravemente dañado por varias explosiones frente a las costas de Senegal. Si bien Kiev no reivindicó la operación, el modus operandi recuerda los ataques perpetrados en los últimos meses contra los barcos de la “flota fantasma” rusa, poniendo en duda una discreta extensión de la guerra en Ucrania a las costas de África occidental.