Dos ataques contra occidentales en menos de 48 horas. Aunque ocurrieron a varios miles de kilómetros de distancia y no tienen a priori conexión entre sí, los ataques terroristas en Palmira, Siria, y Sydney, Australia, parecen compartir una firma siniestra: la de Daesh.
La organización yihadista internacional no se ha atribuido oficialmente la responsabilidad de estos dos acontecimientos mortales (tres estadounidenses murieron en Siria, 15 personas en Australia), pero hay pocas dudas sobre su implicación. En cuanto a Palmira, Donald Trump acusó claramente al Estado Islámico (EI) y prometió una respuesta. En cuanto a Sydney, numerosos elementos designan todavía a esta misma organización.