La COP30 se llevará a cabo en Brasil, en ausencia de Estados Unidos, el mayor productor de petróleo del mundo y el segundo emisor de gases de efecto invernadero. Un acontecimiento sin precedentes en 30 años, vinculado a la política climática de Donald Trump, que también empuja a otros países a abandonar sus objetivos climáticos y relanzar los combustibles fósiles. Sobre el terreno, la ausencia de representantes estadounidenses de alto nivel se considera, por tanto, una oportunidad para avanzar, sin el bloqueo estadounidense.